i BUSCANDO UN CUERPO ... !

 

Xusín era un ideal precioso, tenía de todo, de todo... pero no creáis que por eso estaba grueso, ya que los ideales no ocupan lugar. Bueno en realidad los ideales son capaces de vivir tanto en los muy delgados como en los muy gruesos, en los guapos guapos y en los feos como "picio", en los viejos como Matusalén y en los niños de la primaria... en fin, que no tienen ninguna preferencia.

 

¿ Que no os enteráis ? Pues es muy fácil; veréis cómo el más pequeño de vosotros lo entiende...        i CLARO QUE SÍ !

          i PERO QUÉ LISTOS SOIS !

 

Porque los ideales habitan en el alma y no hay almas que ocupen más espacios que otras; en lo que sí se diferencian éstas es en la distinta intensidad con que cada una desarrolla sus cualidades, y muy especialmente la del "AMOR", que es la principal de todas...

                                      Ya hacía 4 día que Xusín había salido de la fábrica de ideales. (Por supuesto que esta fábrica la dirigen los ángeles "REFLEJ0S DE DIOS" que así se llaman... y es que el Señor Dios, tal que se mueve en el Cielo, produce una cantidad de reflejos que son como si fueran formas distintas de El, y los ángeles de tal ‑quiero decir los Ángeles Reflejos‑ les dan forma, bueno es una cosa así como si dijéramos... bueno le dan una forma que no tiene forma,  les manufacturan después y les envían a los hombres que están capacitados para ejercitarlos.)

 

Pues lo que le pasó a nuestro amigo Xusín (Ideal de primera clase) es que perdió su tren "AVIE"(Angélica Velocidad de Ideales Españoles) ayudando a un ideal un tanto achacoso que se dirigía a la URSS, y todo porque no se habían enterado de que esos ideales ya no existen...

                                      Cuando Xusín llegó a su andén rojo y gualda muy contento por la obra realizada en favor de su compañero el "AVIE" se perdía ya en el horizonte, seguro que si hubiera sido uno de los de antes con una carrerilla se habría encaramado al furgón de cola, pero estos bichos modernos más que trenes parecen cohetes de feria cuando salen rastreros.

                                      Me gustaría que hubierais visto la cara de Xusín, tenía una congoja, que pensó (ya no valdré para nada), oye, pero sacó el tío inmediatamente a relucir su casta, no olvidemos que era de primera clase y sin más, se fue en busca de "Rastro de Dios"(Ángel que se dedica a anuncian el nacimiento de Jesús) y le dijo:

! Oye "Rastro",

¿  ME QUIERES LLEVAR A ESPAÑA ?

Monta rápido le dijo Rastro, y a lomos de su estrella, la estrella de Belén, le condujo por los espacios siderales en busca del planeta Tierra, que por cierto, desde lejos y a vista de un ideal como Xusín, era un espectáculo impresionante, porque hay una gama de colores que solo pueden ser vistos desde las estrellas...

 

En qué parte de España te suelto Xus ? dijo Rastro; Me da igual contestó el ilustre pasajero, sólo habrá un hombre porque , a quien le falte su ideal, o sea yo, y bastara con preguntar un poquito para encontrarlo...

                      Rastro de Dios, pájaro viejo ya en estas cosas, arrugó su naricilla un poco incrédulo, porque con la de años que llevaba él anunciando lo de Jesús que nació en Belén y muchos aún no se han enterado, y, de los que sí se han enterado, una parte muy grande también, sólo lo entienden acompañado de turrones y borracheras...

                                               Así que refunfuñó un poco y tiró de la anilla del paracaídas de Xus que chilló como una cotorra al sentirse flotando en el vacío..

 

¡Suerte Xusín, que lo encuentres pronto ! Gritó Rastro mientras se alejaba en dirección a Belén... i Gracias Rastro de Dios ! le contesto Xus con la voz temblona del frío, empezaba a notar la ausencia del calorcito de la estrella de Rastro, y, aunque seas un ideal, en Diciembre y a ocho mil metros de altura hace un frío que se las pela, así que sacó inmediatamente el termo de café de su mochila y le pegó un buen trago, después se enfundó el abrigo de plumas que le había dejado un ángel y la bufanda espacial de Rastro y a Xus le volvieron los colores...

                                                                  Cuando hubo atravesado la capa del ozono ese, mientras más se acercaba a la Tierra, le entró una tos que no se podía resistir y de nuevo a buscar en su mochila las pastillas "fórmula 99" contra la contaminación, mientras el mi Xus se decía; pero qué asco de aire, cómo pueden los humanos respirar esta porquería... cuando vuelva le diré al SEÑOR DIOS que en los próximos ideales añadan un apartado de conservación de la atmósfera porque aquí no hay quien pare.

 

Pronto distinguió nuestro buen amigo España, era diferente, y acercándose comenzó a visualizar las grandes ciudades, Barcelona, Madrid, Sevilla... y pensó, caeré en alguna de éllas porque como hay tanta gente lo más seguro que a quien le falto yo está entre esas multitudes;

                                      Y el paracaídas caprichosamente las iba pasando una a una (se me olvidaba decirles que los paracaídas celestiales están teledirigidos con un pequeño margen de error 5 kilómetro; se entiende porque estos no son ángeles, que los ángeles no tienen error, son más exactos que los relojes suizos).

 

Bueno no os lo vais a creer, pero el paracaídas atravesó toda Castilla y enfiló el río Guadiana y se fue a parar en un publecito que se llama "VILLANOSEQUÉ DEL GUADIANA" y al pasar por una base aérea que hay muy cerquita sonaron todas las alarmas esas y casi ametrallan al mi Xusín, que se quedó blanco como la pared al sentir las balas silbando a su alrededor, ¡qué bestias!

                     Era un día de sol espléndido pasadas las trece horas y había mucha gente en la calle, en la plaza, en los paseos y Xusín pensó rápidamente, se arma la gorda en cuanto me vean acercarme con el paracaídas, sobre todo los niños, pero nadie se percató de su presencia y no porque la gente fuera tonta o ciega, es que los paracaídas celestes y mucho menos los ideales no se ven (en lo que se refiere a los ideales, no es así exactamente, pero eso os lo contaré en otro momento)...

                                      ¡ Pues sí que me he lucido ! Refunfuñó Xus, ahora ¿ Cómo me presento yo a la gente y busco al que yo le hago falta ? Tendré que llamar al jefe de sección "Reflejo de Dios 24" y que me lo explique porque esto no está puesto en mi libro de instrucciones...

                                      No, no, ¡ Quieto ahí que eres un lanzao ! Se dijo para sus adentros nuestro amigo; yo soy uno de primera clase y si pregunto el ridículo será aún más grande que el de la presentación en este pueblo...

Estaba Xus en estos razonamientos sin darse cuenta que tenía al lado dos mocingones, que se decían "Te has fijao tío, qué peazo de moto ha aparcado aquí... ¡No veas, qué Kawa 900!  No es una moto, tío, respondió el colega, es un alucine con con dos ruedas y seis escapes ultrasónicos...

         Xusín con los ojos más espantaos que un par de huevos fritos con puntillas se decía: ¿, Una moto yo ? pero, ¿ Qué dicen estos individuos ?... ¡ Yo soy un ideal de 1ª clase, no un alucine con ruedas! ¿ Comprendéis muchachos ?, pero los dos jóvenes no le oyeron...

Seguían tocándole las orejas y se las retorcían como si aceleraran la moto que ellos veían en nuestro amigo el ideal y a Xus le estaba entrando, poco a poco, un mosqueo fenomenal.

                             Consiguió, por fin, desembarazarse de los dos futuros motoristas y fue a sentarse en un banco viejo del parque nuevo (esta contradicción se entiende por tanto , irresponsable que pintan y destrozan los bancos) mientras suspiraba. ¡Señor, Señor, como esta el mundo!"

 Pasaba por allí en aquel instante un matrimonio con sus dos hijos, de ocho y trece años, Xusín les dedicó la mejor de sus sonrisas pensando (estos sí que me van a entender)...

* David, el más pequeño: "¡Way! ¡Mamá, mamá, ¿has visto el monopatín que está solo en ese banco?!"... (el resto de la familia dirigió su mirada hacia Xus, que ya empezaba a palidecer de nuevo).

* Juanillo fue el primero en mirar y: "¡Estás tonto David, es una bicicleta de montaña fenomenal! ¡Jo, macho, qué pasada! Mamá, si no mira nadie, nos la quedamos,¿vale?... (Ester, miró de reojos instintivamente por si acaso).

* Cuando Ester miró dispuesta a echar mano a la bicicleta: "¡Estos hijos míos con tanta publicidad ya no saben ni lo que ven! pero ¿a qué idiota se le habrá ocurrido olvidarse ahí ese espléndido abrigo de chinchilla (sonrió morbosamente mirando de reojos por segunda vez).

*Julio miró hacia el banco y luego a su mujer (esta operación la repitió varias veces) y para él solo: "¡Madre de¡ amor hermoso! ¡Qué “gachí” está sentada en ese banco! (se relamía como cuando se come turrón procurando que no se le notase mucho, luego miraba a su mujer y se acordaba de las vacas de la parcela).

 

Xus, tenía un cabreo mayúsculo y con razón, él no era una “gachi”, ¡Estaría bueno!

Como un perrillo con latas en el rabo, Xusín escapó del parque despavorido y se escondió detrás de la Iglesia junto al campanario, casi lo convierten en monopatín ¡ Qué horror!...

                   Sintió de pronto como una palmada en la espalda, pero no era así, cuando quiso darse cuenta estaba colgado del brazo de la señora Juana que venía de la compra... pataleó lo que pudo y pidió auxilio pero ni le sentían ni le oían, y además menuda era la Tía Juana como para soltar algo...

 

De camino a su casa la Señora Juana se fue parando casi con todas las vecinas, me mostraba a cada una de éllas y hacían gesto de admiración que a mí más bien me parecían de envidia, y cuando llegamos me soltó encima de la mesa del comedor y dijo a su familia: "mirad, la cesta de Navidad que me he encontrado junto al campanario, seguro que se le ha olvidado al despistado del Sr. Cura, estas fiestas las pasaremos mejor que nunca pa que se fastidien nuestras vecinas", y empezó a sacar de mí cantidad de botellas, turrones, mazapanes y no sé cuántas cosas más... ¡ Qué vergüenza he pasado, jamás me he sentido tan prosaico, yo una cesta de comestible ! se decía Xusín, mientras escapaba a todo correr de la casa.

 

Se dirigió esta vez hacia el campo a las parcelas‑‑> (Aquí estaré tranquilo mientras pongo en orden mis ideas, porque esto no es lo que yo me esperaba; Sí, sí, repasaré el manual de instrucciones y seguro que he cometido alguna equivocación... la culpa tiene que ser mía porque la ‑gente no puede ser así de insensible), pero en el manual no encontró ningún fallo, y Xusín confundido pero tenaz por eso de la 1ª clase, se dijo: "¡ Bueno, comencemos otra vez...!"

 

¡Ay! exclamó Xus y no le dió tiempo a reaccionar, ya que a burrillo sobre sus espaldas tenía montado al tío Manuel, que le pegaba unos pelliscos terribles y agarrándole de los pelos le giraba la cabeza a izquierda y derecha bruscamente, pero lo más doloroso es cuando le ponía esa suela del 43 sobre los riñones y apretaba con todas sus ganas... Pero ¿qué pasa aquí? balbuceó el mi Xusín, apenas ya sin voz por los zarandeos que le propinaba el tío Manuel.

 

 ¡ Gracias, queridos Reyes Magos !, decía el campesino animal, que no es lo mismo que un animal campesino, por este potente tractor que me habéis regalado, desde ahora en adelante no dudaré ya de sus Majestades

de Oriente e iré a Misa todos los Domingos.

 

   De pronto, Xus sintió como si le aguijonaran entre las costillas y al tío Manuel que decía: "¡ Venga, precioso, vamos a abrirle los surcos a ese barbecho ! ¡ Pobre Xusín ! se le llenaron de tierra y barro hasta los pensamientos... y cuando hubieron atravesado el campo el tío Manuel se volvió pa contemplar el surco pero sólo vió unos arañazos en el suelo; bajó malhumorado y propinando un gran puntapié en la rueda trasera, que en Xusín correspondía a donde la espalda pierde su honroso nombre, se marchó con la burra para el pueblo refunfuñando: "ya decía yo que lo que es de regalo no acaba bien, y mirando hacia el cielo se acordaba de todos los santos..."

                                      Xusín, acurrucadito entre los matorrales, con el corazón a 100/h y su termito de café se dispuso a pasar la noche muerto de miedo. Se despertó muy temprano y los primeros rayos del Sol iluminaron su cara, que entre el barro y las lágrimas del día anterior parecía más bien una patata recién arrancada; pero lo que son las cosas, el tío sacó fuerzas de flaquezas, se sorbió las lágrimas, lavó su cara en la acequia y dibujando una gran sonrisa gritó : "¡ Comenzaré de nuevo ! ¿Me oís? ¡ Sí, comenzaré de nuevo !"

                                      Nuestro Xusín se encaminó hacia el pueblo silbando y releyendo su manual por si encontraba alguna solución al problema; la encontró en las páginas de entretenimiento (Cuando los clientes sean reticentes y testarudos hágase invisible y utilice los rayos super X para el examen interno del sujeto); A Xus no le parecía muy ética esta solución, pero era la única que tenía para que no le trituraran antes de poder ser efectivo...

                                               Al entrar en los Porches, que es una calle del pueblo, nuestro Xus vió venir un grupo de zagalones vociferando y riendo, cuando se acercaron más y se les podía entender lo que decían a Xus no le gustó ni un pelo, eran palabras soeces, blasfemias y toda suerte de groserías. (Qué' lástima, pensó Xusín, si parecen unos jóvenes estupendos y además no se llaman por su nombre, unos a otros se dicen "Chichi, Títi..." ¿Qué pasa con los padres, es que están huérfanos?...)

                           

   Como ahora era invisible no se percataron de Xus aunque éste se había desviado prudencialmente por si acaso; al pasar a su altura les observó con los rayos super X y vio que efectivamente sí tenían ideales, y alguno de éllos varios, pero los tenían tan apretujados con tantas otras cosas (Dinero, Coches, Discoteca, Borracheras...) que no les dejaban moverse y eso que alguno de esos ideales en otro tiempo fueron muy activos. Continuó Xus el camino tan triste y cabizbajo por lo que acababa de ver que casi se come el quiosco de Antonio...

                  

         Como no había nada abierto, se sentó en la puerta del cura y se dedicó a observar a las gentes que iban y venían de las fábricas con sus potentes rayos super X, sobre todo por encontrar pronto la persona a quien él había sido destinado... (y todo esto, se lamentaba para sus adentros, por haber perdido el dichoso tren).

 

Eran cuatro las mujeres que se acercaban vestidas de blanco, cuatro conversaciones diferentes y a veces las cuatro al mismo tiempo (El vestido de Noche Vieja, Los caros como inútiles juguetes que pensaban comprar a sus hijos, Los Carnavales cercanos, Los nuevos muebles de cocina mejor que los que había comprado la inculta de su vecina...) y tantas otras cosas, que Xus pensó de inmediato: "No me extraña que tengan que levantarse tan temprano y trabajar tanto con todo lo que tienen que comprar me extraña que tengan tiempo para educar a sus hijos, ahora casi comprendo a ese grupo de jóvenes, de antes".

                                                                 

         Cuando algo después abrieron un bar, cosa que en este pueblo hacen muy tarde, Xusín entró para tomar una café calentito y unas madalenas; tomó un sorbito de cada uno de los clientes y un pechisquito de cada madalena; y cuando entró en calor y sus tripas ya no hacían ruiditos, lanzó de nuevo su mirada super X sobre la concurrencia, masculina en su totalidad, en busca de un cuerpo que según Xus debería estar esperándole ansiosamente... pero entre esta gente no debía estar porque "(Mi parcela produce más patatas que la tuya como de aquí a Lima ¡Chalao!...‑ Le he comprado un carro japonés a mi muchacho, un Tociota de esos, para que no tenga que pedir más favores a nadie...)"

Xusín se rascaba la cabecita y repasando una y otra vez el manual de instrucciones se decía: " ¡ No puede ser, no puede ser...! 0 me he equivocado de país o el Jefe no sabe lo que hay por aquí abajo..."

 En el apartado 345 del manual Xus  encontró: (No se deje llevar, en caso de dificultad, por la rápida visión de los rayos super X; visite los hogares y utilice las cápsulas introcelulares para penetrar en el interior de las personas).

 

¡ Claro tiene razón ¡¿Cómo no se me había ocurrido antes?!  Y sin perder un minuto se dirigió a la primera casa que encontró (No os digo la calle ni el número ya que a éllos no les gustaría)‑ e intentó entrar por alguna de las ventanas sin conseguirlo, todas tenían rejas, (0 hay mucho mangante en este pueblo o son muy desconfiados, se decía Xusín, porque yo pensaba que un pueblo era como un mosaico en el que todas las pieza son complementarias y no un mar de islas fortificadas y con ejércitos independientes) así que tubo que esperar un descuido de la puerta abierta;

                                                 Dentro lo difícil era la circulación, había tal cantidad de muebles, de los buenos‑buenos por supuesto, mesas de estilo, jarrones de cerámica y bronce, espejos, lámparas de araña, muebles estanterías llenos de figurillas y libros para adornar, alfombras de todos los tamaños, pies de lámparas en bronce dorado, cuadros y tapices de un gusto dudoso por decirlo de una manera fina, grandes macetas con maceteros a juego, plumeros y flores de plástico por todos los rincones, sobre las mesas igual pero en centros de cristal multicolor ...etc.

 

¡UF! Exclamó Xus, ahora me explico por qué esta gente hace la vida en la cocina, aquí les sería casi imposible respirar con tanta cosa inútil... Atravesó el salón museo y llegó, ya en el pasillo interior que conducía a las demás dependencias de la casa, a las habitaciones de la niña y del niño; dentro de ellas todo lo imaginable menos libros y diplomas de estudios...

 

Después una salita comedor‑TV comunicada con la cocina donde nuestra ama de casa preparaba la comida canturreando villancicos de la tierra y en la salita, una minúscula habitación de 3x3 m., dos tresillos con muchos cojines, una mesa camilla, una TV grande, una bombilla de 40w. por lámpara, una tabla de planchar, la máquina de coser y además de todo eso la abuela haciendo punto, el abuelo roncando, el papá leyendo el periódico y con cara de pocos amigos porque los niños estaban peleando a causa de las cadenas de la TV.

         Frente ala salita en el pasillo la alcoba de matrimonio (para qué explicaron lo que ya os imagináis, sólo la cantidad de cremas, colonias y potingues que había sobre esa coqueta Luís XV de mamá...)

                   De la cocina salimos al patio en cementado en donde la abuela cuida todos los días sobre unas "dos o tres mil" macetas por lo menos; a continuación la cochera con el tractor, el coche y la motillo; a la derecha bajo la misma uralita dos habitaciones, una la de las herramientas y las chapuzáis de papá y la otra la de los abuelos donde también se guardan las maletas, las mantas y las cosas de temporada... (Es que cuando los niños crecieron hubo que hacer esa habitación auxiliar para los abuelos...)

 

Xus no sabía si quedarse o no porque el panorama no era muy satisfactorio; esta familia tenía tantas tonterías en el cuerpo que difícilmente les cabría un ideal y de 1ª clase... cuando oyó a mamá Sylvia: "¡Cariñol He visto en el Bryca una jaula de salón monísima, con un pie dorado y todo; yo creo que un pajarito blanco daría un tono muy personal a nuestro precioso salón ¿No crece tú, mi vida... La Tontoja tiene una igual que lo vi el martes en tele 25 durante el programa *Los famosos 5 parde‑ellas*"

 

... ¡ Muy bien querida ! contestó Adolfo sin pestañear...

¡ Pero hija ¡ A este paso vamos a tener que sacar las alas para poder atravesar el salón... ¡ Abuela, por favor! No seas aguafiestas, que nadie ha pedido tu opinión, contestó la niña (¡Vaya niña!) que había dejado de importunar con su hermano para atender al cotilleo...

                                     

¡Mamá venga ya ! ¿Cuándo vamos a comer de una vez? gritó el niño como sí se hubiera pillado un dedo con la puerta...

¿ Es que es la hora del diálogo ? preguntó el abuelo con los ojos escarranchados del susto al despertarse...

                                     

Xusín estaba horrorizado, sí esto era una familia el era Cristobal Colón, pero no podía rendirse sin intentarlo, así que se tomó una cápsula íntrocelular y se dispuso a visitar el interior de nuestra familia empezando por mamá Sylvia.

                   Por dentro el espíritu de Sylvia estaba tan apretujado como el salón de su casa; Era como un gran globo lleno de burbujas de muchos colores (Ilusión 1,2,3..etc)y dentro de cada burbuja una representación tridimensional y activa de la ilusión correspondiente: ( Sylvia cantando en la ópera de Viena, Sylvia y Carlos Mata en una cena de gala en París, Sylvia en la puesta de largo de su niña, Sylvia en la graduación de su niño como ingeniero aeronáutico, Sylvia en la piscina del chalet nuevo, Sylvia recogiendo el primer premio del carnaval de su pueblo ...etc).

                                                                  A Xus le entraron ganas de pinchar las burbujas con un alfiler que llevaba en su mochila y cuando se disponía a hacerlo, de entre las burbujas salieron una especie de monstruos que las defendían;

Esos bichos verdosos eran la soberbia, la envidia, la pereza, la gula, y tantas otras cosas que dominaban a Sylvia; se organizaron para atacar a Xusín y éste tubo que refugiarse en un hueco muy oscuro que encontró entre dos burbujas marrones... Ahora el corazón de Xus latía no a 100/h sino a 5 mil/h, y es que se había pegado un susto de muerte con esos bichos tan feos, yo creo que si las personas pudieran verlos de verdad serían algo más buenas.

                                     

¡ Ay Dios mío gritó Xusín al notar una cosa blandita a su ízquierda; No te asustes le respondió una voz temblona pero apacible, soy Prode y también soy un ideal como tú, pero hace años que esos bichos de mala madre me tienen aquí arrinconado sin poder hacer nada por Sylvia.

                                                                          

Pues yo me llamo Xusín y la verdad es que no sé que hago aquí, todo fue por culpa de que perdí el tren y tuve que recurrir a Rastro de Dios para que me lanzara en paracaídas sobre España en su viaje a Belén y, mira tú por donde, he venido a parar aquí.

Pues hijo no sabes lo que me alegro de verte, porque yo hace ya dos años que estoy pidiendo al JEFE el cambio porque esta Sylvia es demasiado para mí. ¿OYE, POR CIERTO, NO SERÁS TÚ, VERDAD ?

No creo amigo Prode porque yo soy de la clase A y a nosotros o bien nos destinan a seres sin ningún ideal o para ayudar a los ideales con problemas, y supongo que este será el caso, así que debemos crear, pienso yo, un plan de acción para que Sylvia vuelva a ser una persona normal... i TÚ CONOCES SI ADMIRA A ALGUIEN EN ESPECIAL ?

                                                                 

Sí, dijo Prode, tiene una envidia terrible a la mujer del maestro, siempre habla mal de élla pero en realidad querría imitarla...

Pues entonces, manos a la obra dijo Xus, vamos a provocar un encuentro de las dos damas a ver qué pasa ¡Fenomenal! añadió Prode, eso le gustará a Sylvia en cantidad.

 

Esa misma tarde Sylvia recibió (por arte y magia de quien todos sabemos) una invitación para asistir a la tertulia‑café que Rosa, así se llama nuestra otra amiga, organiza casi todos los Sábados en su casa...

 

Cuando Sylvia leyó la invitación casi se le sale el corazón del cuerpo... Y sin perder un minuto se arregló con sus mejores cremas y potingues, se colocó el vestido nuevo que iba a estrenar en el fin de año y cargó sobre sus orejas, cuello, brazos y dedos todas las joyas que le cupieron, después se enfundó el abrigo de leopardo (autoregalo de su último cumpleaños) y caminó nerviosa hacia la calle mientras pensaba: "Por fin han reconocido mi categoría y hoy alternaré con la crema y nata del pueblo: se enterarán de la que vale Sylvia González..."

 

Ella esperaba que abriera la puerta la criada, pero fue la misma (Rosa en persona quien Salió a recibirla... Sylvia al verla pensó que se había adelantado porque Rosa lucía una simple falda de florecillas y una blusa rosita con puntillitas blancas en el cuello...

 

¡Qué alegría de verte Sylvia ! Pasa, estábamos esperándote para empezar, y añadió: ¡Chica, vienes monísima! (La vanidad de Sylvia engordó tanto que casi explota el vestido) aunque le duró muy poco; la casa de su admirada Rosa era de lo más vulgar, Según el gusto de Sylvia...

 

Después de una pequeña entrada donde Sólo había una gran estera de esparto, un perchero‑ paragüero y un

pequeño espejo, pasaron a un gigante Salón totalmente funcional; tresillos de batalla, butacones y jardineras de madera rústica separaban las distintas funciones (Comedor, R¡ncón de lectura y música, Sala de estar y otro amplio espacio de juegos para los niños )

 

Del apartado de estar, un círculo a de butacas en torno a una gran mesa camilla ovalada, se levantaron otras cuatro damas (María José, Socorro, Juan¡ y Marisol su vecina a quien nuestra visitante odiaba con todas sus fuerzas por causa de una pelea de los n¡ños) que saludaron a Sylvia educada y efusivamente, mientras nuestra querida amiga cada vez se sentía más confundida; también estas señoras vestían de lo más sencillo, y empezó a sentirse como un espantapájaros en un salón de baile...

 

Fue precisamente Marisol quien le tendió la mano en primer lugar y después de besarla dijo: ¡Estás elegantísima Silvia. ven v siéntate a mi lado

 

Tomaron café con pastas naturalmente y recordaron muchas anécdotas de cuando eran unas chavalillas llenas de ilusiones; Sylvia estaba alucinada, se estaba riendo como en sus mejores tiempos y ya no sentía odio por Marisol... En la mesa comedor los maridos jugaban al "tute" y a Pepe, el consorte de Rosa, se le reía el alma porque iba ganando... y volviéndose hacia las mujeres dijo: ¡ Oye, Sylvia, la próxima vez te traes a Adolfo que le desplumemos un poco ! ¡Vale! contestó ella pensando para sus adentros (¡Con lo bocazas que es no estaría mal que le dieran una lección!)

 

Después de las chirigotas, las pastas y los cotilleos sanos, Rosa como anfitriona abrió la ronda de la tertulia y comenzaron a hablar de los temas que realmente les preocupaban y nuestra Sylvia no se quedaba atrás, que por su forma de exponer algunas materias parecía licenciada en ella.

Se trataron temas como la educación de los hijos, cómo hacer un pueblo más humano, la trivialidad de las cosas superfluas, la paternidad responsable, la comunidad parroquial, etc.

 

Se propusieron libros para leer y comentar en la próxima reunión y de celebrar ésta por turno en cada una de las casas... (Sylvia pensó inmediatamente en la cantidad de cosas inútiles que tenía ella en su casa y se dijo alegre y convencida: TENDREM0S QUE HACER ALGUNAS REFORMAS FAMILIARES")

 

(No creáis que se me han olvidado nuestros amigos Xusín y Prode los ideales ; lo que ocurrió fue que a medida de que Sylvia, en el transcurso de la velada con sus amigas, se iba dando cuenta de las pamplinas que tenía en su vida y de cómo su familia era un desastre, en su interior, esas burbujas de falsas ilusiones y los monstruos que las defendían que eran enormes y lo ocupaban casi todo se iban haciendo cada vez más pequeños e insignificantes, y cuando Prode y Xus le soplaban alguna buena idea para la discusión en la tertulia y Sylvia la defendía con ardor, Prode, su ideal, se iba haciendo grande, enorme, y ahora era él quien lo ocupaba casi todo...)

 

" PORQUE CUANDO EN LA VIDA HAY UN IDEAL POR EL QUE LUCHAR Y COMPROMETERSE, APENAS QUEDA SITIO. PARA LAS FALSAS ILUSIONES, LOS ORGULLOS, LAS MENTIRAS Y EL DESAMOR... "

 

¡ Ay, Dios mío, las 10 de la noche! dijo Sylvia levantándose de un salto, se le habían pasado cuatro horas sin darse cuenta; Todos rieron a carcajadas y élla más que ninguno... repartió sendos besos (de los de verdad, que ahora sí que lo sentía) de despedida a todo el mundo y salió a todo correr... Llevaba la falda desabrochada de las pastas y el café, la permanente deshecha de tanto como se había reído, casi todas las joyas en el bolso y Socorro hubo de sacarle el leopardo a la puerta porque se le olvidaba...

 "Según las reglas de la elegancia ahora iba hecha un (Adefesio), pero según las otras, las del interior, las que son verdaderamente importantes, estaba preciosa; llegó (estúpida) y se iba (MUJER‑MUJER)

 

Le parecieron buenas todas las personas con quien se cruzo por la calle y llegó a casa jadeante, con el corazón que se le salía del cuerpo, como cuando salió, mas ahora de felicidad.

                            Besó a todos de la manera especial que ahora sabía, les hizo una cena suculenta que todos aplaudieron con asombro y, a los postres, apagando la TV., les miró con cariño y dijo pausadamente: ¡ TENEMOS QUE HABLAR !

 

Xusín vio a Prode tan entretenido preparando sus planes de acción y poniendo en orden la cantidad de buenos pensamientos que a Sylvia se le iban y se le venían, que sin hacer ruido para no molestar se fue a dar un paseito por el parque, él también necesitaba respirar un poco...

 

Mientras miraba las estrellas vio una que se acercaba demasiado, la reconoció inmediatamente, era Rastro de Dios que volvía de Belén y que le mandaba un paquete en paracaídas... Cayó justamente en sus manos y es que Rastro tiene una puntería milimétrica;  Xus abrió con ansiedad el paquetito y en el venía una bolsa de caramelos y una tarjeta que decía:

 

¡ MISIÓN CUMPLIDA, DIRÍJASE A:

San Seba........   (Sujetos Rebeldes e ideales en apuros)

Saludos del Jefe Pegueñito y Feliz 2000 y pico

 

 

 

Centro Audiovisual Interdiocesano "Sicómoro 2"

José Cerrato